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19 de enero de 2018
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Historia de la ciudad

VENTAS DE HUELMA

Se encuentra en la zona geográfica el la Mancomunidad del Temple. El término Quempe Temple esta compuesto por la voz latina Campus, campo y el antropónimo de la tribu árabe Qays. Procede de la tribu de los árabes qaysics, tal vez los que vinieron con Bali en e 741, y que se asentaron en esta zona. 

En el siglo XIV Al- Jatib menciona, once alquerías entre ellas una llamada Al-Walima (Alquería de la anfitriona) que en la actualidad es Ventas de Huelma y su anejo Acula. 

En el siglo XVII, Henríquez de la Jorquera, escribe sobre la zona, cita la villa de Mala y la existencia de grandes cortijos como Guemal anexos a la villa que seria la actual Ventas.

Siglo XVII: D. Francisco Velasco, párroco de la Iglesia de San Matías de Granada, viene a las tierras de Huelma, y pasa un año hasta su muerte, se le atribuye la rehabilitación de una cueva que le servirá de vivienda, y alrededor de la cual luego se construirá lo que será la ermita de Ventas, la tradición popular pregona su Santidad y se produce una verdadera veneración en torno a él.

En el siglo XX amplia la topología urbanística y , poco a poco se van haciendo mas casas en lo que hoy es el casco urbano, pero hasta bien entrado el siglo se ha vivido en las cuevas que hay en las "Veguetas", (esta zona es la zona de regadío). 

 

ACULA( anejo).

Tuvo principio esta población con 8 casas de iguales dimensiones y capacidad, para los labradores de las suertes en las que estaba dividido su terreno, fue dejado por Bartolomé de Beneros, De Granada, así como sus bienes restantes, que eran cuantiosos, para la fundación de un colegio que llevara su mismo nombre bajo la dirección de lo Padres de la compañía de Jesús, quienes construyeron una iglesia y mejoraron la finca. 

 

HISTORIA

El origen de Ventas de Huelma es claramente islámico y en el siglo XIV el historiador árabe Al-Jatib menciona en sus escritos once alquerías de la zona, entre las cuales se encontraba al-Walima. Su nombre sugiere que por la zona había alguna finca de recreo durante esa etapa histórica, a partir de la cual se constituyó un núcleo de población más amplio. Se encontraba en la ruta de los grandes cortijos entre Granada y Alhama. Tras la Reconquista culminada por los Reyes Católicos en 1492, Ventas de Huelma paso a manos cristianas. En el siglo XVII el historiador Henríquez de Jorquera menciona en sus escritos la existencia de grandes granjas como Guemal, anexas a la villa de Ventas.

 

PATRIMONIO VENTAS DE HUELMA

Patrimonio Histórico

1.- Iglesia de la Purísima Concepción de Ácula. D. Bartolomé de Beneroso, vecino de Granada, donó sus bienes para la fundación de un colegio que llevara su mismo nombre bajo la dirección de la compañía de Jesús, quienes construyeron la iglesia.   De 23 varas de long. y 8 de lat. Es aneja de la parroquia de Ventas de Huelma, y fue edificada por los jesuitas de Granada, cuando tuvieron bajo su dirección y administración el colegio de San Bartolomé y Santiago, a cuyo establecimiento perteneció en su tiempo gran parte del terreno de Ácula. .

2.- Secadero de Pepe el de Ochíchar en Ácula.

3.- Cortijo de los Frailes de Ventas. Era conocido como Cortijo de Facúllar. Era propiedad del Monasterio de San Jerónimo en 1574.

4.- Cortijo de Ochíchar de Ventas. Pertenece al término de Ventas y fue apeado junto con Agrón y propiedad del Marqués de Mondéjar.

5.- Ermita de Nuestro Sr. Amarrado a la Columna de Ventas de Huelma. En el lugar donde se ubica la Ermita, el párroco de la Iglesia de San Matías con fama de santidad, D. Francisco de Velasco, excavó una cueva en tierras de su hermano para construir una capilla con oratorio en el año 1621. Renuncia a la Parroquia de San Matías y obtiene permiso del Arzobispo para retirarse a la Cueva de Ventas para celebrar allí la Santa Misa. Levanta un Vía Crucis en el cerro de la cueva. A la muerte del Sacerdote el pueblo edificó una Ermita junto a la cueva. Esta Ermita está formada por una pequeña nave central adosada a la cueva, con un pequeño campanario central y una habitación lateral. La fachada tiene una puerta de doble hoja de madera y un tragaluz circular. La fachada, el campanario y tejado se derrumbaron a principios de 1997 debido al estado de ruina en que se encontraba y a lluvias torrenciales. 

6.- Iglesia Parroquial San Isidro de Ventas.

7.- Puente de La Tejuela.

8.- Puente de Granada-Ventas.

 

Patrimonio Natural.

1.- Almecino del Cortijo Los Frailes de Ventas.

 

Patrimonio Etnográfico

1.- Casa señorial de ácula (Martín Ávila).

2.- Casa blasonada de Ácula (Plaza de las Pilas, 13).

3.- Eras de Ácula.

4.- Molino de Harina de Ácula.

5.- Molino de Nemesio en Ácula.

6.- Secadero en Ácula.

7.- Almacén de cereales de Ventas.

8.- Casas señoriales de Ventas (Espejos, Prados, Cooperativa, María la Gata).

9.- Naves del SENPA de Ventas.

10.- Conducción de agua Cañada de la India.

11.- Cruz de la Plaza de Ventas.

12.- Cuevas de la Tejuela de Ventas. Barrio de cuarenta cuevas

13.- Cuevas del Zacatín de Ventas.

14.- Eras de Ventas.

15.- Refugio de pastores cañada de la Majada.

16.- Yesera de la Tejonera.

 

BIBLIOGRAFÍA.-

- Diccionario Geográfico, Estadístico, Histórico de España y sus posesiones de Ultramar, por Pascual Madoz. Madrid 1845-1850.

- Inventario de Arquitectura Militar de la Provincia de Granada. Mariano Martín García, Jesús Bleda Portero y María José Martín Civantos.

- Tajarja “Una memorable Villa”. C.P.R.A. “Los Pinares”. Castillo de Tajarja 1995.

- La arquitectura religiosa granadina en la crisis del Renacimiento (1560-1650). Jose Manuel Gómez-Moreno Calera. Granada, Universidad-Diputación 1989.

- El Temple, Tierra de Granada en el siglo XVI. Juan Andrés Luna Díaz.

- Notas Históricas y Elenco Heráldico de Alhendín. Jose Codina Salinas.

- D. Francisco de Velasco. José Cuevas Pérez.

- Iglesia de Alhendín, Historia y Arte. José Molina La Valero.

 

 

DON FRANCISCO DE VELASCO PARROCO DE SAN MATIAS GRANADA

EL HOMBRE QUE LLEGO A SU PLENA MADUREZ, QUE ALCANZO CUMBRES DE SANTIDAD VIVIENDO UN AÑO EN VENTAS DE HUELMA.

(Desde el día 10 de Septiembre de 1.621 hasta el 20 de Agosto de 1.622)

HUELLAS IMBORRABLES EN Ventas de Huelma. 

Los recuerdos de D. Francisco de Velasco, Párroco de San Matías, muerto con fama de santidad a las tres de la tarde del día 6 de septiembre de 1.622, no se han borrado y perviven aún en ese pequeño pueblo del Temple, que se llama Ventas de Huelma.

Una tradición que se ha ido transmitiendo, generación tras generación, señala la fijeza con que se ha mantenido la “vereda del Moral”, a pesar de que, muchas veces, se la araba, se sembraba, se labraba, la vereda volvía a sobresalir y aparecía recalcada. Nuestros abuelos ofrecían una razón sencilla, pero enormemente poética: Por esa vereda pasaba el “cura santo”, cuando venia de Granda, para hacer penitencia en su cueva.

No vamos ahora a gastar tiempo comprobando el hecho material de la vereda, y si la razón por la que volvía aparecer de nuevo era simplemente porque de nuevo volvía a pasar gente por ese mismo sitio. Lo que me interesa es el símbolo tan sugestivo que se adivina tras esa tradición: En Ventas de Huelma quedaron las huellas de un nombre de Dios. Y esas huellas se han mantenido vivas en el recuerdo del pueblo. A pesar de todos los pesares, el recuerdo de D. Francisco de Velasco se ha mantenido imborrable después de 360 años de su muerte.

¿Cuanto tiempo vivió D. Francisco de Velasco, en Ventas de Huelma?

Se puede señalar con precisión las fechas de su llegada y de su partido. Casi cierto que comenzó a vivir en la Cueva, el día 10 de septiembre de 1.621. En ella permaneció hasta el día 21 de agosto de 1.622. Como se ve, fue paisano nuestro un año escaso. Y sin embargo, a pesar de que su estancia fue tan breve, su memoria se ha mantenido indeleble. La primera deducción que se nos ocurre es muy lógica: en ese corto año. D. Francisco de Velasco tuvo que causar una impresión enorme y maravillosa a los pocos habitantes que vivían entonces por estas tierras. Y no solo impresión. Las impresiones se enfrían. Tuvo que suscitar cariño y veneración admirada ante su figura. En una palabra: tuvo que dejar impresas huellas de santidad. La única fama que no pasa y se mantiene.

 

¿Por qué eligió D. Francisco de Velasco este sitio precisamente?

Un Hermano suyo -Juan de Velasco-, tenía tierras y fincas aquí en Ventas. Parece ser que poseía también un cortijo donde vivía con frecuencia. El lugar donde nuestro D. Francisco escavará la cueva era propiedad de su hermano. Por estos años, nuestro pueblo tiene configuración de Cortijo. En algunos documentos se le llama “cortijos de Guelma”, sin más, El nombre de “Ventas” aparece más tarde por connotación a las dos que se levantaban al lado del camino de Alhama. Por tanto, el sitio elegido por D. Francisco era casi desierto. Ideal para vivir en soledad.

 

PERFILES VITALES DE UN SACERDOTE EXTRAORDINARIO 

D. Francisco de Velasco había nacido en Baza, el 4 de octubre de 1.577. Sus padres, oriundos de la provincia de Soria, pertenecían a esa sociedad de castellanos asentados en Andalucía que habían adquirido fincas muy rentables y extensas. Eran terratenientes muy acomodados. Por tanto, Francisco podrá ir a la Universidad de Alcalá de Henares para ampliar los estudios. En la Universidad comienza a surgir cierto desprecio de los aristócratas castellanos hacia estos andaluces que llegan del sur derrochando dinero, gracia y alegría de vivir. Uno de estos castellanos desafía al muchacho andaluz. El aristócrata secote y serio siente envidia por la vitalidad salada del nuevo estudiante. Y no sabe que Francisco de Velasco maneja la espada con mucha más soltura y agilidad que la guitarra. El lance se realiza. Francisco hiere al noble seco castellanote. La familia jura venganza. No hay más remedio que huir a Francia….

Para poder regresar a la patria se alista en los Tercios. Marcha como soldado en la expedición que se había organizado para defender las islas Terciarias contra los ingleses. Casualmente se encuentra con que su hermano Juan también se había enrolado. Los dos hermanos se hicieron famosos. Un nuevo tipo de soldado aristócrata aparece en el ejército. Son estos nuevos andaluces que tienen un salero especial para manejar la espada con la misma soltura que la guitarra, el laud o la vihuela. 

Al regresar, los hermanos Velasco están al borde de la muerte. Una tempestad hundió el barco, y milagrosamente pudieron salvarse y desembarcar en Sevilla. La impresión cercana de la muerte ya no se le borrará a Francisco. Su hermano Juan se casa con una rica muchacha granadina que tiene fincas en las anchas tierras del Temple. Y él determina ordenarse de sacerdote.

A los treinta y un años es nombrado párroco de San Matías, en Granada. Su madre se ha trasladado a la capital y cuida de él. Es probable que adquirieran la casa nº. 3 de la calle de S. Rafael… Desde el 29 de agosto de 1.608 la barriada de S. Matías será la feligresía que deberá atender el nuevo párroco.

No tenemos tiempo para trazar toda la trayectoria de este Sacerdote. Tan solo diré que los primeros años de su vida sacerdotal fueron vulgares. No era santo, ni tenia idea de serlo. Vivía cómodamente atendido por el cariño de su madre. Una casa confortable, con buena biblioteca. Cantaba estupendamente, y tocaba la guitarra mejor aún. Aunque parezca raro, siendo sacerdote, todavía conservaba la espada, y la manejaba con soltura…..Llegará la gracia de Dios, y va creciendo un hombre de Dios, tan extraordinario como S. Juan de Dios.

Su apostolado tiene que realizarlo precisamente en la feligresía más dura y difícil de toda la capital. En esas calles y callejas de la Parroquia de San Matías late todo un mundo diversísimo en el que ciertamente no se guardan los mandamientos de la ley de Dios con esmero. Traficantes, rateros, truhanes, prostitutas, alcahuetas, chulos, borrachos, nobles arruinados, casas de juego.

 

MADURACIÓN ESPIRITUAL Y ACORDES FINALES

La muerte repentina de una mujer guapísima fue el comienzo de su entrega a Dios. Como signo y símbolo de cambio radical: quemó sus libros, quebró su espada, hizo añicos la guitarra y el laúd. Después paso a paso, bajo la dirección del P. Juan Toscano S.J. inicia su ascensión interior hacia Dios. Las estridencias barrocas de sus penitencias son solo una etapa en su maduración espiritual. El trato con los pobres le irá dando desprendimiento de todo. Pisoteo su respeto humano echándose a pedir de puerta en puerta para sufragar las necesidades apremiantes de los mas necesitados. En ocasiones se puso a pedir a la puerta de la catedral, y por la plaza Bib-Rambla. Desde luego la santidad de D. Francisco se perfila y cobra quilates en torno al misterio de la Eucaristía. Sin dudarlo, el constituirá una de las personalidades mas fervientes señeras en la devoción y en la fe recia hacia Cristo Sacramentado. Presente y vivo en el sagrado misterio eucarístico.

Esta madurez interna es la que mueve a D. Francisco a buscar más retiro y dedicación. Podemos afirmar que no viene a Ventas de Huelma primordialmente para hacer penitencia. Su intención es dedicarse explícitamente a vivir sin cortapisas, sin limitaciones de tiempo, en adoración de Cristo Sacramentado en la celebración lenta, reposada de la Santa Misa.

Al terminar la octava del Corpus, de 1.621, D. Francisco, al rayar el alba, sale de Granada dirección de los llanos del Temple. Así durante todo el verano. Regresará los sábados por la tarde para atender a su Parroquia y los lunes otra vez hacia Ventas. El personalmente, pico y pala, esta construyendo su Cueva. La vivienda tiene una habitación central que servirá de capilla y oratorio; al lado derecho una habitacioncilla para dormitorio; a la izquierda una pequeña cocina con un respiradero para que salga el humo… Los cortijeros de Ventas comienzan a mirar las idas y venidas de este hombre. Y sus pasos se van gravando sobre la vereda del Moral. Las huellas que no se borraran nunca.

A primeros de septiembre de 1.621 la cueva está terminada. D. Francisco pide audiencia para ser recibido por el Sr. Arzobispo. D. Garcerán Albanel. En esta entrevista con su Superior Jerárquico consigue tres cosas: Aceptación de su renuncia a la Parroquia de S. Matías; permiso para retirarse a la Cueva de Ventas; y autorización escrita para poder celebrar allí la Santa Misa a diario y tener reservado el Santísimo……

 

UN AÑO FINAL MARAVILLOSO.

Vuelvo a insistir: Lo más valioso de la estancia de D. Francisco de Velasco, aquí, en nuestro pueblo, no fueron sus penitencias. Lo extraordinario es que aquí alcanza cumbres de vida mística y de oración extraordinarias. Ahí en esa cueva, se celebraron las Misas más maravillosas y extensas tal vez de todo el siglo XVII. Un testigo ingenuo, un zagalillo venteño le ayudaba la Santa Misa, mientras guardaba sus cabrillas. Eran unas Misas lentas y grandes como los atardeceres esplendentes de Sierra Elvira. Misas celebradas con primor de tracería granadina. Misas que se prolongaban hasta cinco seis horas.

La estancia de D. Francisco de Velasco no fue totalmente eremítica, no fue radicalmente aislada. Los pastores, gañanes, labradores de estos contornos van a confesarse con él. Levanta un Via-Crucis por el cerro de la cueva y, de vez en cuando se reúne un grupo de gente para hacerlo con él. Sale de vez en cuando, para predicar y evangelizar a todos los Cortijos del entrono……Muy probablemente recorre: Acula, Agrón, Cacín, Castillo de Tajarja, Escuzar.

Su once meses en Ventas fueron la escalada interna para alcanzar la cima de su perfección y de su unión con Dios. Pero también realizo un apostolado cualificado con el mundo rural vecino. Desde ese punto de vista, considero que D. Francisco es pionero de un estilo que hoy seria muy necesario. Seria necesario que los Religiosos Contemplativos se hicieron cargo de las zonas rurales más pobres, mas abandonadas. Zonas en las que por la emigración, han quedado solo ancianos y niños. Los más pobres, los más tristes, son precisamente algunos pueblecitos rurales, donde precisamente por ser pocos y diferentes han quedado sin atención habitual del sacerdote… D. Francisco de Velasco, viviendo pobre en una vivienda de pobres, dedicado a la oración, y también atendiendo a las necesidades espirituales de los cortijeros vecinos, podría ser un ejemplo. Muy actual y muy sugerente para este final de siglo XX.

 

ADIOS, D. FRANCISCO, ADIOS!!!!

El día 1 de agosto, nuestro Cura fue andando hasta La Zubia, para ganar el Jubileo de la Porciúncula. Cuando regresó a Ventas, el 2 por la tarde volvió empapado en sudor. Las canículas de agosto son recias en el Temple. Poco a poco se fue agravando. La fiebre le va devorando. El dia 20 de agosto avisa a su monaguillo pastor que no se desespere, que la misa va a durar mas de lo acostumbrado, porque presiente que será la ultima Misa de su vida. Y en efecto, así fue. Al terminar aquella Misa de cinco horas, no pudo resistir más y tuvo que echarse rendido en su camastro de madera.

Su hermano Juan, sus amigos de Granada, el Sr. Arzobispo, se empeñan y consiguen que ceda para traerlo a la capital. No consiente montar en ningún carruaje. Consiente hacer el último viaje de su vida sobre una borriquita, como Jesús…. Y se despide de aquella cuevecica que él mismo había construido. Aquella cueva donde se había establecido el primer Sagrario de Ventas; donde se habían celebrado las Misas mejor dichas que nadie pudo imaginar….Los cortijeros asisten mudos, con nudos de pena en la garganta, a la marcha de su “Cura-Santo”

La borriquita que lo lleva toma un paso lento y con solemnidad franciscana camina por la vereda del Moral. El zagalillo venteño que, mientras pastoreaba ayudaba a sus Misas, y fue testigo asombrado de sus éxtasis místicos, llora inconsolable…. ¡Adiós, D. Francisco! ¡Nunca lo olvidaremos! ¡Nunca nos olvidaremos de Vd.!

Y el pueblo edifico una Ermita junto a la cueva. Y la cueva se conservo durante siglos. En Granda olvidaron casi por completo al Cura-Santo de San Matias….En Ventas de Huelma su recuerdo pervive. Sus huellas se mantienen como esa vereda entrañable que nadie ha podido borrar.

 

MANUEL PRADOS MUÑOZ

Sacerdote Jesuita.